El alma que vistes: Mario


Continuamos con la pequeña reseña de la trilogía de Francisco José Palacios. La segunda parte está destinada al primer amor, Mario.

Recordamos como en la primera parte los caracteres de ambas gemelas se iban distanciando, y con ellos el aspecto físico, proceso que tenía su punto culminante con la muerte del abuelo y que marcaba el inicio de una segunda etapa.

En la anterior entrega había comentado que se centraba más en Julia, la hermana soñadora, mientras que las notas que nos daba de Ángela se limitaban a su carácter superficial; ahora ambas tienen destinado un espacio más o menos igual, se nos cuentan con más detalle los rasgos de la personalidad de Ángela, que sigue siendo superficial, sus escarceos amorosos, sus reacciones y Julia no pierde protagonismo. La distancia entre ambas va en aumento aunque en algún instante tienen similares reacciones ante los chicos, con lo cual, la sincronía de la que habla Julia, sigue presente, de la misma manera que el recuerdo del abuelo.

Se nos presenta a Mario, un chico que no es como los demás y que bajo su apariencia de tipo duro se oculta una persona sensible preocupada por su familia y con inquietudes culturales. Desconoce en un primer momento la existencia de las gemelas ya que pensaba que se trataba de la misma chica con estilos opuestos. En un principio sale con Ángela aunque él se había fijado en Julia, pero por no saber que eran hermanas sale con la primera; luego quiere rectificar pero se encuentra que tiene que dejar a Ángela, y por su parte Julia se debate entre lo que siente por él y el no enfrentarse a su hermana. Me gustó mucho el personaje de Lolo, el hermano pequeño de Mario, un niño con una inteligencia enorme que se aburre en el colegio porque todo le resulta fácil y suspende; es un caso más habitual de lo común.

Por lo demás la estructura sigue siendo la misma ya que los personajes introducen relatos muy bien adaptados a su registro. Especialmente llamativo es el de La señal púrpura, que no quiero desvelar y que sería merecedor de ser llevado al cine como una versión romántica de Mátrix o de Abre los ojos. Ya no quiero decir más, prefiero que lo leáis vosotros si tenéis ocasión, porque a mi juicio es increíble.

De la misma manera que la primera parte se cierra con la muerte del abuelo, lo que marca un cambio importante, aquí termina con Julia y Mario frente al mar y el relato de Julia. No queda cerrada de la misma manera que la anterior, por lo que no sé si Mario se queda aquí o si va a tener más relevancia en la tercera parte… ¡Qué emoción!

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Acerca de lasletrasmolan

Soy licenciado en Filología hispánica y profesor de asignaturas de letras: Lengua castellana, Lingua galega, Latín, Historia, Filosofía, Técnicas de expresión escrita, Francés. Tengo experiencia docente en colegios, academias y a domicilio. Ofrezco una visión lúdica de las materias de letras, sin olvidar la base teórica y teniendo muy en cuenta las dificultades del alumno a la hora de afrontar sus estudios. Querido profesor: también cuento contigo y tal vez en algún momento te sientas identificado con alguna de las situaciones aquí expuestas. Queridos padres: sin vosotros esta página no sería posible. Si quieres clases u organizar talleres de escritura o de lectura, no dudes en escribirme o llamarme. Puedes llamarme al 628693668 o escribirme a lasletrasmolan@hotmail.es
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