Kafka en la orilla.


-La piedra sólo está aquí, de momento, en forma de piedra. No porqué tú, Hoshino, la hayas ayudado a desplazarse un poco va a cambiar nada.

-Oye, abuelo, ¿por qué es tan importante esta piedra? La verdad, no tiene una pinta muy lucida.

-Para ser exactos, la piedra en sí misma no tiene sentido. Las cosas cobran significado en un contexto concreto y, ahora, casualmente, le ha tocado a esta piedra. El escritor ruso Anton Chejov decía algo interesante: “si en un relato sale una pistola, ¿hay que dispararla?”. Se trata de eso. ¿Comprendes?

-No.

-¿No? ¡No me digas! -dijo el Colonel Sanders-. Ya lo suponía, hombre. Sólo te lo he preguntado por cortesía.

-Muchísimas gracias.

-Chejov quiere decir lo siguiente. La inevitabilidad es un concepto independiente. Su mecanismo es diferente al de la lógica, al de la moral o al del significado. Su función está comprendida en el papel que desempeña. Aquello cuya función no es estrictamente necesario no debe existir. Y lo que la necesidad requiere debe existir. Eso es la dramaturgia. La lógica, la moral o el significado no existen por sí mismos, sino que nacen dentro de una relación. Chejov entendió muy bien qué es la dramaturgia.

-Pues yo no entiendo nada. Demasiado complicado para mí.

-La piedra que llevas en brazos es la pistola a la que se refiere Chejov. Y esa pistola hay que dispararla. En ese sentido, la piedra cobra una gran importancia. Es una piedra especial. Pero no es ninguna piedra sagrada ni nada por el estilo. Así que no tienes por qué temer una maldición divina.

El joven Hoshino hizo una mueca.

-¿Esta piedra es una pistola?

-En un sentido metafórico sí lo es. Pero no puede disparar balas. Tranquilo.

El Colonel Sanders se sacó un gran furoshiki del bolsillo de la americana y se lo entregó al joven Hoshino.

-Toma. Envuelve la piedra con esto. Es mejor que no la vea nadie.

-O sea, que sí que es un robo.

-¡No digas cosas tan feas! Nosotros no estamos robando nada. Sólo la estamos tomando prestada para un cometido muy importante.

-Vale, vale, ya lo entiendo. De acuerdo con la dramaturgia, ahora sentimos la inevitabilidad de desplazar la materia.

-Exactamente -asintió el Colonel Sanders -¿Ves como lo has entendido?

Haruki Murakami. Kafka en la orilla. Barcelona. 2006. Tusquets editores. Págs. 360 y 361.

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Acerca de lasletrasmolan

Soy licenciado en Filología hispánica y profesor de asignaturas de letras: Lengua castellana, Lingua galega, Latín, Historia, Filosofía, Técnicas de expresión escrita, Francés. Tengo experiencia docente en colegios, academias y a domicilio. Ofrezco una visión lúdica de las materias de letras, sin olvidar la base teórica y teniendo muy en cuenta las dificultades del alumno a la hora de afrontar sus estudios. Querido profesor: también cuento contigo y tal vez en algún momento te sientas identificado con alguna de las situaciones aquí expuestas. Queridos padres: sin vosotros esta página no sería posible. Si quieres clases u organizar talleres de escritura o de lectura, no dudes en escribirme o llamarme. Puedes llamarme al 628693668 o escribirme a lasletrasmolan@hotmail.es
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