Filosofía política de la saga “Divergente”. 1ª parte.


Me atrevería a aseverar que cualquier persona que haya leído la saga Divergente de Veronica Roth y que tenga unos mínimos conocimientos de Filosofía, aunque sean los de Bachillerato, habrá pensado que en sus planteamientos se encuentran ideas de algunos autores que se estudian en dicha materia. De primeras se nos pueden venir a la cabeza Platón, Aristóteles o Hobbes.

Naturalmente no se va a desvelar toda la trama, simplemente nos centraremos en aquellos aspectos relacionados con la Filosofía. A grandes rasgos digamos que la unidad independiente es la ciudad, en la que la población se distribuye en 5 grupos a los que acceden tras un periodo de formación común, unas pruebas médicas específicas y la elección del propio interesado. Quien no las supere queda al margen de este sistema; igualmente que aquél que eligiendo una facción no supere el periodo de prueba.

Los grupos que forman dicha sociedad se establecen en función de los rasgos de personalidad del individuo y son los siguientes: Abnegación, Verdad, Osadía, Erudición, Cordialidad. En la literatura de Ciencia-Ficción nos encontramos una distribución similar en Un mundo feliz, de Aldous Huxley; la diferencia se encuentra en que en esta novela la inclusión de un individuo en la sociedad viene dada desde su fecundación y gestación artificiales, ya condicionados desde antes de nacer.

En este fragmento de Divergente, se nos explica el origen de esta sociedad:

“Hace décadas, nuestros ancestros se dieron cuenta de que no se debe culpar de las guerras del mundo a la ideología política, ni a las creencias religiosas, ni a la raza, ni al nacionalismo. Decidieron que era un problema de la personalidad humana, de la inclinación de la humanidad hacia el mal, en la forma que sea. Se dividieron en facciones que pretendían erradicar los rasgos que consideraban responsables del caos del mundo”.

Es decir, dicha sociedad nace por la propensión de la naturaleza humana a hacer el mal. Automáticamente pensamos en Hobbes, para el que el ser humano es malo por naturaleza y se mueve por su ambición:

“De este modo señalo, en primer lugar, como inclinación general de la humanidad entera, un perpetuo e incesante afán de poder, que cesa solamente con la muerte… De aquí se sigue que los reyes cuyo poder es más grande, traten de asegurarlo en su país por medio de leyes, y en el exterior mediante guerras; logrado esto, sobreviene un nuevo deseo: unas veces se anhela la fama derivada de una nueva conquista; otras, se desean placeres fáciles y sensuales” Hobbes, Leviatán. FCE 1994 Pág. 79.

El miedo a recibir esos ataques le hace renunciar a sus derechos para buscar seguridad. Por eso nace la sociedad:

“La obediencia civil se origina en el afán de tranquilidad. El afán de tranquilidad y de placeres sensuales dispone a los hombres a obedecer a un poder común, porque tales deseos les hacen renunciar a la protección que cabe esperar de su propio esfuerzo o afán. El temor a la muerte y a las heridas dispone a lo mismo, y por idéntica razón”. Hobbes. Leviatán.

Vemos pues, que en ambas obras se alude a la malvada naturaleza humana como origen de la sociedad,  aunque en  el mundo de Divergente se trata de erradicarla, o al menos canalizarla.

En cuanto a la división social de la ciudad, pensamos en la polis ideal de Platón, estructurada de la misma manera que las tres partes del alma -racional, irascible y concupiscible- que se corresponden con los filósofos gobernantes, militares y productores respectivamente; las funciones quedan claramente delimitadas. En la saga Divergente el poder recae siempre sobre Abnegación, cuya virtud es el altruismo; el papel de los militares lo realizaría Osadía y el de los productores Cordialidad. Quedarían sueltos Verdad y Erudición, que poseen virtudes, que para Platón son fundamentales para un buen gobernante. Igualmente el concepto de verdad en Platón es diferente al actual; para él se trata del conocimiento del verdadero mundo -el de las Ideas- mientras que para nosotros se trata de algo que se ajusta fielmente a unos planteamientos.

El gobernante-filósofo ha de ser el elegido para ejercer el poder porque carece de ese tipo de ambición. Veamos cómo coincide este fragmento del libro VII de La República, con otro de Divergente.

“-¿Conoces alguna condición como no sea la del verdadero filósofo, que pueda inspirar el desprecio de las dignidades y de los cargos públicos?

-No conozco otra.

-Además es preciso confiar la autoridad a los que no están ansiosos de poseerla, porque en otro caso la rivalidad haría nacer disputas entre ellos” La República.

“Mi padre dice que los que desean el poder y lo consiguen viven aterrados con la idea de perderlo. Por eso tenemos que dar el poder a los que no lo deseen”. Divergente.

Igualmente el concepto de democracia de ambas obras no se corresponde con nuestro modelo presente. Para Platón es uno de los peores sistemas de gobierno, fruto de la degradación, en el cual todos gobiernan a la vez tras despojar del poder a los oligarcas; otra forma degenerada de poder. Para los miembros de la sociedad dibujada en Divergente, la democracia consiste en elegir libremente la facción a la que se tiene que pertenecer, no a los gobernantes:

“Bienvenidos al día en que honramos la filosofía democrática de nuestros ancestros, que nos dice que todos tenemos derecho a elegir lo que queremos ser en la vida.

O, mejor dicho, una de las cinco cosas que podemos ser en la vida”. Divergente.

Sin embargo, en Insurgente, se nos muestra que dentro de uno de los grupos, Cordialidad, la toma de decisiones se realiza a través de consenso:

“-Hoy tenemos ante nosotros una pregunta urgente… como personas que persiguen la paz, ¿cómo nos comportaremos en esta época de conflicto?

Todos los cordiales de la sala se vuelven hacia la persona que tienen al lado y empiezan a hablar.

-Pero ¿así como van a hacer nada?

-No les preocupa la eficiencia… Les preocupa el consenso.

-Esto es muy raro.

-A mí me parece precioso… Todos participan por igual en su gobierno; todos se sienten igual de responsables. Y eso hace que se preocupen, que sean amables. Creo que es precioso”.

García-Mauriño. J. M. Fernández Revuelta. J. A. Platón. Teoría de las ideas y Antropología. Alhambra Longman. Madrid. 1992.

Hobbes. Th. Leviatán. FCE. México. 1994.

Platón. La República. Edaf. Chile. 1998.

VV.AA Historia de la Filosofía. Noesis. Vicens Vives. Barcelona. 1996. Págs. 69-72

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Acerca de lasletrasmolan

Soy licenciado en Filología hispánica y profesor de asignaturas de letras: Lengua castellana, Lingua galega, Latín, Historia, Filosofía, Técnicas de expresión escrita, Francés. Tengo experiencia docente en colegios, academias y a domicilio. Ofrezco una visión lúdica de las materias de letras, sin olvidar la base teórica y teniendo muy en cuenta las dificultades del alumno a la hora de afrontar sus estudios. Querido profesor: también cuento contigo y tal vez en algún momento te sientas identificado con alguna de las situaciones aquí expuestas. Queridos padres: sin vosotros esta página no sería posible. Si quieres clases u organizar talleres de escritura o de lectura, no dudes en escribirme o llamarme. Puedes llamarme al 628693668 o escribirme a lasletrasmolan@hotmail.es
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