Explicar sintaxis a alumnos con NEE. Un esquema “autofabricado”.


El esquema que voy a presentar a continuación no tiene nada de académico, lo he elaborado a partir de mi experiencia con alumnos con diferentes necesidades. Tal vez a un profesor de lengua le pueda resultar un tanto extraño, pero en ningún momento se ofrecerá ninguna información falsa en lo referente a la sintaxis, y tal vez para un psicopedagogo presentará numerosas lagunas; algo por otra parte lógico, pues yo no poseo ese conocimiento tan amplio en estos campos.

He venido comprobando a lo largo de los años que llevo dando clase, que aquellos alumnos que tienen Déficit de atención o Asperger presentan grandes dificultades a la hora de realizar el análisis sintáctico; los ejercicios se observan muy desordenados y la asignación de las funciones no suele responder a los criterios académicos. En un aula de treinta alumnos es más difícil de controlar, pero individualmente se puede lograr un gran progreso trabajando con constancia, como todo el mundo.

Hay veces que se les hacen adaptaciones en las que se les elimina el análisis sintáctico en la ESO, personalmente lo considero un error; pero después en el Bachillerato no siempre la hay, tienen que analizar sintácticamente, les falta la base de los años anteriores, y con sus necesidades educativas, el resultado suele ser negativo.

En estos casos yo siempre lo que hacía era insistirles en las normas más elementales de la sintaxis y destacárselas: como que el Sujeto no comienza por preposición y que en “A mí me gusta el helado” “A mí” nunca puede ser sujeto o que el CD no está presente en las oraciones copulativas. Eso con la oración simple. Y sin embargo como desde un principio digan que “a mí” es el sujeto, luego es muy complicado que rectifiquen. Pues imaginemos lo que puede pasar cuando hay más de un verbo y subordinadas de por medio.

El esquema creado naturalmente no es definitivo, sería muy pretencioso por mi parte declararlo así; pues todo depende de las dificultades que se vaya encontrando cada alumno. Lo que sí puedo decir es que está basado en los distintos casos que me he ido encontrando todos estos años, y que con ellos funciona bastante bien. Posiblemente vosotros tengáis un sistema similar de trabajo.

Tampoco viene expuesto todo al estilo de los libros, donde en diferentes lecciones se explican los tipos de oración según el modus o el dictum, las funciones sintácticas o las oraciones subordinadas. Aquí se va ofreciendo la información a medida que va surgiendo; pues posiblemente uno de los problemas que presentan estos alumnos es que tienen dificultades en aplicar la teoría estudiada en el libro.

Se establece una pequeña “jerarquía” en la que los diferentes pasos que se dan en el análisis sintáctico. El color rojo para cuando hablamos de verbos en la oración simple. El verde para las diferentes funciones sintácticas de la oración simple. El morado para establecer la clasificación de las oraciones en las que aparece más de un verbo (coordinadas, yuxtapuestas y diferentes subordinadas); el marrón para los “subtipos” que nos encontramos en las anteriormente citadas (como adversativas o subordinadas sustantivas de Sujeto). El azul para todos los ejemplos.

Cuando hablamos del Sujeto aprovechamos para hablar de los tipos de oraciones impersonales con ejemplos muy claros de cada uno de los tipos.

Al hablar del Complemento Directo introducimos el concepto de oración transitiva y establecemos la relación con el Complemento Agente y la pasiva.

En una primera aproximación, hay un par de lagunas; pues me faltaría indicar el sujeto con preposición de “hasta” y “entre” y que el CD de persona puede ser con “le”. Las subordinadas adverbiales están poco desarrolladas, ya que en general los alumnos no presentaban mayores problemas para identificarlas. Cuestan más las sustantivas y las adjetivas.

Por supuesto que no se trata de memorizarlo. Sirve de guía para realizar el análisis de una forma secuenciada, pues en eso consiste el análisis sintáctico con apoyo de diferentes colores y con ejemplos sencillos y muy claros y pienso que les puede ayudar a mejorar la concentración y a trabajar de forma progresiva; creo que de momento sería mucho pedir que se utilizase como terapia, pero ahí lo dejo.

El próximo día podemos intentar con algún ejemplo.

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Casablanca. Encapsúlame, Sam.


Tal vez lo más adecuado sería decir: encapsúlame, Bárbara.

Jugamos con el título de la famosa película y con una de sus frases más representativas para hablar de una iniciativa del Instituto Cervantes de Casablanca, en concreto de la profesora Bárbara Moreno. Se trata de vídeos muy cortos, de apenas dos minutos de duración, en los que se explican de forma muy divertida diferentes expresiones coloquiales del español.

Cada vídeo está destinado a una expresión coloquial. En él la profesora interactúa con los otros personajes, Luna y Estrello, y desarrolla un pequeño diálogo en el que aparece la expresión que se quiere enseñar, a la vez que explica su significado. Las palabras que forman parte de dicha expresión tienen un significado diferente a la misma; lo cual implica cierta dificultad para un estudiante de español. Pongamos un pequeño ejemplo.

En el primer capítulo utilizan la expresión “qué va”; el verbo ir implica movimiento, sin embargo aquí equivale a “no”.

En el último vídeo de la primera temporada, de mayor duración, se repasa todo estudiado hasta ese momento.

Es una serie de vídeos muy interesantes con los que cualquier persona que estudie español puede aprender expresiones coloquiales de forma rápida y divertida.

 

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Del Renacimiento al “Despacito” o la degeneración de la metáfora y la poesía. 2ª parte.


Esta segunda parte va a ser una conclusión sobre el tema tratado en la anterior ocasión. Nuevamente incluimos la letra por imperativo legal.

https://www.letras.mus.br/luis-fonsi/despacito/

A todas luces una letra contradictoria; supuestamente la amada es quien indica si el amante puede acercarse a ella; aquí aparentemente se cumple esa premisa, pero ese “tengo” rompe esa intención que aparece en los primeros versos (ella guía con la mirada y ejerce una atracción irresistible) ya que implica que se hace o por obligación o por compromiso.

Si de verdad fuese una atracción irresistible, él no tendría ninguna capacidad para “armar el plan”, porque no existiría, sólo se dejaría llevar por lo que ella quisiese, y mucho menos le exigiría besos, desear que se ponga a pegar gritos y hacerle olvidar los apellidos. Eso suena a tortura.

Presuntamente, sólo quiere bailar con ella un tanto arrimado, y si cae algún que otro beso, pues mejor. Vale puede ser comprensible. Lo que ya resulta chirriante es lo de desnudarla, firmarle las paredes de su laberinto (lo primero que se me ocurre es una metáfora del intestino delgado, por aquello de que mide unos siete metros, o del aparato digestivo en general) ¿Eso dónde va a ser? ¿Allí en la propia discoteca? ¿La va a diseccionar?

Esa intención de baile igualmente cae por su propio peso cuando dice lo de “hacerlo en una playa de Puerto Rico” ¿El qué? ¿Ese baile trasladarlo al aire libre? ¿Puede referirse a otras cosas? Recordemos que quería firmar su cuerpo, meterle no sé qué cosa en la boca (habla de amor, pero no sé cómo se hace eso, perdón por mi ingenuidad) decir cosas al oido, respirar su cuello…

El supuesto poder de atracción igualmente desaparece cuando él le va con exigencias de besos, y la considera incompleta (es él quién tiene la pieza para completarla). Y encima tiene la desfachatez de decirle que la que tiene malicia es ella, después de revelar todas sus perversas intenciones.

No me queda más que añadir, creo que ha quedado bastante claro que esta canción si nos paramos a analizar su contenido, pierde mucho, pero eso no quita que la gente pueda disfrutarla en las pistas de baile. Ahora no tanto porque hay que respetar la distancia de seguridad y llevar mascarilla.

 

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¿Una nueva periodización o clasificación de las obras? El Anacronópete y otros ejemplos. 2ª parte.


Recordamos la segunda cuestión planteada en la anterior entrada: si aplicamos las características del movimiento literario imperante en la época de publicación, esta obra queda totalmente al margen. Esto nos abre otras preguntas más a la hora de enfocar los estudios de la literatura.

¿Hablamos de Romanticismo, Realismo y todo lo demás como movimientos predominantes o exclusivos?

Si decimos que cada movimiento es exclusivo de cada época, con sus propias características, estamos dando por sentado que todos los autores se ciñen a las mismas, ocultando de alguna manera a otros escritores.

Si indicamos que en cada época predomina un movimiento, podremos ver a los autores que mejor se ajustan a él, pero dejamos la puerta abierta a la existencia de otros.

Cierto es que en la enseñanza se parte con esa espada de Damocles que es la falta de tiempo, y que la literatura es algo que lo requiere; coger un libro, leerlo con calma, saborearlo, analizarlo, no es algo que se pueda realizar en cinco minutos, algo que sí se puede llevar a cabo con ejercicios de ortografía.

¿Prescindimos de la periodización y analizamos las obras “desnudas”, simplemente viendo lo que dicen y cómo las percibimos?

Se puede hacer una lectura crítica de una obra adaptada al correr de los tiempos y puede resultar enriquecedora, pero siempre es necesaria una explicación contextual para entender determinadas características. Eso me parece a mí.

Un ejemplo podemos encontrarlo en el Cantar de Mio Cid. Por una parte es necesaria una contextualización para entender el porqué de la métrica, de las figuras retóricas o de la mentalidad medieval. Pero también podemos aportar a la lectura nuestra visión del mundo. De hecho el pasaje de la afrenta de Corpes es una clara muestra de denuncia de violencia de género, y es algo que se está trabajando en los centros: el comprobar cómo en nuestra más antigua literatura ya se trataba el tema.

https://www.elmundo.es/elmundo/2010/02/08/castillayleon/1265634856.html

En una época más moderna, Emilia Pardo Bazán, dentro del movimiento del Naturalismo, también realiza esa denuncia, en Los pazos de Ulloa y en relatos como El indulto o El encaje roto. Permitidme que os recomiende este último; es capaz de realizar una introspección psicológica muy profunda a partir de un instante muy breve.

Haz clic para acceder a PardoBaz%C3%A1n-EencajeRoto.pdf

Efectivamente, podemos tener una visión crítica de la literatura que nos ayude a reflexionar, aunque todo dentro de unos límites: una visión descontextualizada del Lazarillo nos llevaría a censurarla: un menor de edad con adicción al alcohol que se aprovecha de una persona con problemas de visión, la cual a su vez lo maltrata, al igual que muchos de los amos que tiene.

Nos encontramos ante una encrucijada. Tal vez la mejor alternativa sea seguir contando con la estructuración tradicional, pero por otra parte mirarla con ojos críticos, aportar nuestra visión de la época y descubrir aquellas obras que se salen de las etiquetas de su tiempo.

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¿Una nueva periodización o clasificación de las obras? El Anacronópete y otros ejemplos. 1ª parte.


Hasta mediados de mayo de este año viví plenamente seguro de que en España jamás se había escrito ciencia ficción o literatura fantástica hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX. Hasta que en la serie El Ministerio del Tiempo apareció un gran invento: una especie de nave espacial ideada por un escritor español, Enrique Gaspar y Rimbau, del siglo XIX, que permite viajar por  el tiempo y anterior en 8 años a la de Wells.

Al estudiar la literatura española nos quedamos siempre con las diferencias entre mester de juglaría y mester de clerecía, entre culteranismo y conceptismo, Celestina, Lazarillo y Quijote son la Santísima Trinidad que definen la esencia del ser español: pícaro, oportunista, idealista, práctico y no deja de tener su parte de verdad. Sabemos que al Renacimiento le sigue el Barroco y que a continuación viene el Neoclasicismo; tras este y a lo largo del siglo XIX se suceden una serie de movimientos que a medida que avanza la centuria van siendo más breves en cuanto a su duración en el tiempo: Romanticismo, Realismo, Naturalismo y Modernismo. En España se añade a la Generación del 98; en teoría tendrían que ser modernistas, pero es un grupo profundamente marcado por la situación política y social de aquel fin de siglo.

En general y salvo aquellos poemas de influencia clásica e italianizante, la literatura española está impregnada de un barniz costumbrista que se va amoldando a las características de cada época. Habría un vínculo directo entre la sociedad por la que se movió Lázaro de Tormes, de pícaros y de apariencias, y la que reflejaba Larra en sus artículos trescientos años después.

Y en 1887 aparece una novela de ciencia ficción llamada “El Anacronópete” de la que tengo noticia por primera vez al ver un capítulo de “El Ministerio del Tiempo”, más de 130 años después de que fuese escrita. Parece ser que en un primer momento había sido pensada para una zarzuela, género costumbrista donde los haya, pero claro, meter en el escenario semejante artefacto volador iba a ser muy complicado.

Viendo sus obras, pienso que en la actualidad, dados algunos de los temas que trata, estaría bien considerado.

El autor

Si bien, le quedó la etiqueta de “escritor frustrado”:

https://hipertextual.com/2019/02/escritor-espanol-maquina-tiempo-anacronopete#:~:text=Ese%20logro%20corresponde%20en%20realidad,cient%C3%ADficas%20y%20el%20uso%20de

La presencia de esta obra nos abre un campo por explorar y nos plantea al menos dos cuestiones:

1- ¿Por qué no incluir los libretos de zarzuela en los estudios literarios?

2- ¿Cómo se periodizaría la literatura española contando con esta obra?

Primera cuestión: la planteo más que nada porque no me consta que en los estudios literarios, tanto de instituto como de carrera, se lea ningún texto de zarzuela. A menos a mí nunca me tocó. No veo por qué no ha de ser así, después de todo el género chico no deja de ser teatro cantado, de la misma manera que las muchas canciones son poemas. Si la música tiene acceso a la literatura, no tiene qué existir ningún problema en incluir temas musicales en los estudios literarios.

Si esto no fuese cierto, jamás existiría la versión heavy metal de “La Canción del pirata”, de Espronceda.

Segunda cuestión: esta obra fue escrita en 1887. Por aquellos años en España se cultivaba un naturalismo, llamémoslo de andar por casa, que contenía una gran crítica social pero a mí juicio carecía de la crudeza descarnada que puede reflejarse en obras como Germinal, de Zola; si bien Emilia Pardo Bazán se aproxima algo.

http://www.angelfire.com/id/ssims/novelaspainxixbecom.html

Obras escritas alrededor de estos años, son La Regenta, de Clarín, Los Pazos de Ulloa, de Pardo Bazán y Fortunata y Jacinta, de Galdós. Cada una de ellas ambientada en un lugar diferente de la geografía española, salvo la de Pardo Bazán las otras dos son más urbanas y en todas ellas hay una profunda crítica a la sociedad del momento. A grandes rasgos se incluyen en una difusa frontera entre el realismo y el naturalismo. Yo diría que son realistas con elementos naturalistas.

Entonces se nos plantea un problema con la periodización: adscribimos una serie de novelas a un movimiento que en España no terminó por desarrollarse del todo y aquello que no se ciña a las características de dicho movimiento queda automáticamente descartado. ¿Qué cabida podría tener aquí el Anacronópete, una obra que introduce elementos fantásticos en un movimiento que se ciñe exclusivamente a la realidad? La respuesta es que no tendría cabida, posiblemente en su época se consideraría un delirio y un despropósito y quedaría descartada.

Continuará.

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Las redes sociales antes de Facebook, Twitter, etc.


Desde hace unos años no se nos cae de la boca el término “redes sociales” para hablar de una serie de plataformas de Internet que vinculan a unas personas con otras que pueden estar a cientos o miles de kilómetros de distancia. Reflexionamos sobre sus ventajas, sus riesgos, el abuso de las mismas, la posibilidad de adicción; todo es nuevo. Pero ya estaban ahí. Siempre han estado ahí, sólo que no les habíamos dado ese nombre.

Es un concepto nacido en la sociolingüística, gracias a Lesley Milroy, definido como un entramado de relaciones directas entre individuos, que actúa como un mecanismo para intercambiar bienes y servicios, para imponer obligaciones y para otorgar los derechos que corresponden a sus miembros.

O sea, tal cual funcionan estas modernas redes sociales. Extrapolándolo a cualquier sociedad de cualquier época el mecanismo es igual, aunque tal vez menos instantáneo. Pensemos en una sociedad medieval: el campesino cultiva trigo, del que tiene que dar un tanto a su señor feudal, el cual le debe vasallaje a un señor superior y así hasta llegar al rey. Por otra parte el campesino puede llevar trigo al molinero para molerlo y fabricar pan, que puede vender en la ciudad o en el pueblo a un determinado número de clientes habituales. Es decir, un campesino de la Edad media tendría contacto directo con personas de diferentes clases sociales.

Y ésta es una de las ideas claves de la red social: es una entidad menos abstracta que la clase social, que también se utiliza en sociolingüística para analizar las variaciones del lenguaje.

Lo importante de las redes es su densidad, que viene determinada por el número de miembros y por las relaciones entre ellos. Entonces tenemos:

Redes densas: todos los miembros mantienen algún tipo de relación con los demás / Redes de densidad baja: algunos miembros se relacionan con los demás y otros no mantienen ninguna relación entre sí. Esto podemos entenderlo, por ejemplo con Facebook, con los amigos en común entre personas; pueden darse dos personas con mil amigos cada una pero ninguno en común, pero también otras con cien pero con sesenta en común; entonces ésta, sería más densa.

Redes múltiples: las relaciones entre los miembros son de diversa naturaleza (amistad, vecindad) / Redes de multiplicidad baja: la relación se debe a un solo tipo de vínculo.

Moreno Fernández, Francisco. 1998. Principios de sociolingüística y sociología del lenguaje. Barcelona. Ariel. Págs. 51 y 52.

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De los nombres de la ciudad. Más allá de A coruña o La Coruña.


Partiendo del topónimo, con el artículo o sin él, y basándonos en diversos fenómenos y criterios, jugamos con su forma y le damos algunos cambios.

Ciudad

Fenómenos lingüísticos, ortográficos y gramaticales que se producen aquí:

 

  • Formas sin artículo

Representación de la oclusiva velar sorda [k] inicial mediante la grafía c o k.

Asimilación del fonema /o/ por el /u/ tónico al cerrarlo (Coruña – Curuña).

Representación de la nasal palatal sonora [ꞃ] con diferentes grafías: ñ, nh, nn, gn, ny.

Las diferentes combinaciones dan lugar a 20 nombres.

  • Formas con artículo.

Partimos de las 20 anteriores y las combinamos con los siguientes artículos:

A (gallego) La (español) The (inglés) Al (árabe) Sa (mallorquín).

Artículos español y gallego pospuestos (Coruñala, Coruñaa respectivamente).

A la forma con el artículo en español La, se le añade una a protética (La Acoruña)

A la forma con el artículo en gallego A se le añade una sílaba La protética (A Lacoruña).

Cada forma sin artículo tiene 9 combinaciones diferentes con los artículos.

Como tenemos un total de 20 formas sin artículo, el número total del combinaciones con los artículos es de 180 (9·20).

Unidas a las 20 anteriores, sin artículo, tenemos un total de 200 nombres posibles.

 

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Modelo del examen de Lengua Castellana de Selectividad 2020. Galicia. Preguntas de gramática.


Dadas las circunstancias, el modelo de examen ha sufrido ligeras variaciones, no en cuanto a dificultad pero sí en lo referente a su estructura:

Haz clic para acceder a 01_LINGUA_CASTELA.pdf

Hay un único examen, ya no son dos. Se plantean ocho preguntas, con valor de dos puntos cada una, de las que hay que responder las cinco que se quieran.

Esto significa que según cómo afronte cada alumno el examen, puede hacerlo prescindiendo de las preguntas de gramática, del comentario de texto, de las de literatura o de los libros.

Nosotros vamos a resolver las de gramática:

1.2. Indique la clase de palabra o de unidad a la que pertenecen las marcadas en negrita en el texto (sus, serlo, les, al que, que). Señale también en cada caso el referente intratextual de cada una de ellas.

Sus: determinante posesivo (acompaña a maridos)

Serlo: pronombre personal átono que tiene como referente “mujeres” (en la línea superior).

Les: pronombre personan átono, cuyo referente es “desconocidos”.

Al que: sintagma preposicional en cuyo término hay un pronombre relativo, que tiene como referente “hombre”.

Que: pronombre relativo cuyo referente es “tradición”.

 

PREGUNTA 3.

3.1. Muestre, con ejemplos que proporcionen un contexto suficiente, la diferencia de uso entre las siguientes parejas de términos: acerca / a cerca, porqué / por qué, sino / si no, quehacer / que hacer, haber / a ver.

Acerca: puede ser una locución preposicional que indica un tema sobre el que se habla o una forma verbal del verbo “acercar”. Imaginamos que lo que quieren es un ejemplo como locución preposicional. “Me preguntaron acerca de mi salud” (sobre mi saludo.

A cerca: igualmente, la expresión va acompañada de la preposición de; está constituida por la preposición a y el adverbio cerca. Significa “aproximadamente” o “casi”.

El partido reunió a cerca de diez mil espectadores (el partido reunió a casi diez mil espectadores).


Porqué: sustantivo que equivale a causa o motivo.

Desconozco el porqué de su actitud.

Por qué: preposición + pronombre interrogativo. Introduce oraciones interrogativas.

¿Por qué te callas?

 


 

Sino: conjunción adversativa utilizada cuando la oración es negativa. Como sustantivo, significa destino.

No corta el mar sino vuela (conjunción)

Don Álvaro o la fuerza del sino.

Si no: expresión formada por la conjunción condicional si y el adverbio de negación no. Se introduce una oración condicional negativa.

Si no estudias, suspendes.


 

Quehacer: sustantivo que significa tarea o trabajo.

El quehacer del taquillero resultaba monótono.

Que hacer: pronombre relativo que y verbo hacer. Es una subordinada adjetiva.

No tengo nada que hacer.

Haber: puede ser un infinitivo o un sustantivo que significa conjunto de bienes o dinero que tiene una persona. “Tiene que haber pasado algo”.

A ver: preposición a + infinitivo ver. “Vamos a ver qué tal está.

 

3.2. Indique el tipo de unidad y función de los segmentos subrayados en el texto (a hombres blancos, a irse de casa, objeto de su propiedad, a la mitad de la población, de la misma manera).

A hombres blancos: Sintagma preposicional. CD (tirotea a hombres blancos / los tirotea).

A irse de casa: Sintagma preposicional cuyo término es una subordinada sustantiva y su función es Suplemento (se atreven a irse de casa).

Objeto de su propiedad: Sintagma nominal. Atributo.

A la mitad de la población: Sintagma preposicional. CD (maltratar a la mitad…).

De la misma manera: Sintagma preposicional. CCM (sustituible por “así”).

 

PREGUNTA 4.
Construya cuatro oraciones (o cláusulas) cuyos sujetos sean a) un sintagma o frase nominal, b) frase sustantiva, c) una oración o cláusula subordinada sustantiva, d) una construcción coordinada. Identifíquelas.

En el documento siguiente se nos explica que en cuanto a lo de frase nominal y frase sustantiva hay un despiste por parte de la organización (apartado 11):

 

Haz clic para acceder a novacircular_01lcastela2020.pdf

 

Por tanto, retomamos el ejercicio y lo que nos pide son oraciones con sujetos de diferentes estructuras. Entonces, podemos pensar un verbo y a partir de ahí añadir los sujetos exigidos:

Gustar:

Me gusta el pescado (SN)

Me gusta el pescado de río (F Sust) o para no ser redundantes (la lasaña de carne).

Me gusta comer pescado (Subordinada sustantiva).

Me gustan las lentejas y las gambas (construcción coordinada).

Igualmente podemos cambiar, bien los alimentos, bien el verbo (duele, preocupa, disgusta, encanta…) y así tenemos más posibilidades.

 

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De los valores de “en plan”.


En la última década, este sintagma preposicional ha extendido tanto su uso, principalmente entre los adolescentes que se merece un estudio más minucioso.

https://verne.elpais.com/verne/2018/04/01/articulo/1522599285_066782.html

De hecho hay una publicación en 2019, de la Universidad de Murcia, escrito por Fernando Casanova Martínez, en la cual se analiza con detalle esta expresión.

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:i7fJHMJU8iwJ:www.tonosdigital.es/ojs/index.php/tonos/article/download/2395/1115+&cd=12&hl=es&ct=clnk&gl=es

Es un estudio muy completo en el que analiza dicha expresión siguiendo diferentes corpus y atendiendo a su estructura y a sus significados. Por tanto, elevemos a “en plan” a categoría de objeto de estudio.

Para mi gusto, los datos más completos los ofrece el corpus BYU (pág. 21), si bien yo introduciría algunas modificaciones.

El 78% de las ocurrencias las incluye en el significado de modo, dentro del cual distingue el modo propiamente dicho, el irreal y el real.

Modo propiamente dicho: en plan + S. Adj. El ejemplo es el siguiente; …en España hay una – unas – ligeras diferencias con épocas anteriores que van – en algunos aspectos en plan positivo y en otros en plan negativo. Para mí, en este caso funcionaría como un modificador de un SN (aspectos). La secuencia quedaría igual de claro si de dice “aspectos positivos… y otros negativos”. Da la sensación que en plan indica una intencionalidad.

Modo irreal: en plan + SN. …no se puede venir en plan marqués a una casa como ésta. Es decir, dicho individuo actúa como si fuese un noble, pero en realidad no lo es. Esta secuencia realizaría una función que podemos dudar si es Predicativo o CCM y en plan podría sustituirse por las preposiciones de o como (venir de marqués o venir como un marqués).

Modo real: Dar la vuelta al Bernabeu en plan campeones es lo que muchos desean. Este ejemplo está sacado de una noticia en la que habla de Atlético de Madrid ganaba una copa en el campo del eterno rival. Se podría sustituir en plan por como.

Creo que los ejemplos del modo real y el irreal no siempre se tienen porqué ver tan claros, pues para saber si el último caso era real tendríamos que estar al tanto de determinadas noticias. Por tanto no haría tantas matizaciones en los valores modales de esta locución. Tal vez establecería la diferencia en si son SP que modifican a un sintagma o SP que realizan función sintáctica.

Finalidad: en plan de + infinitivo. …no en plan de quitarlo de sus dueños. Toda esta secuencia podría ser sustituible por la preposición para e introduciría una oración subordinada adverbial final (no para quitarlo).

Actitud: me acerqué a ella en plan de mandarla a tomar vientos. Otra vez la misma estructura anterior. El autor nos indica que la acción indica no un modo, sino una la actitud con que se realiza. Igualmente encuentro que podría ser sustituible por para e introducir una subordinada adverbial final (para mandarla a tomar vientos) o incluso una modal (me acerqué así, de este modo, con ánimo de mandarla a paseo). Es decir, este último uso lo incluiría también en el apartado anterior.

Equivalente a sobre o respecto a: …Entonces quería decirle que – eso, en plan de – tecnología y eso, que tengo bastante fe en que si hoy en día no hay. O sea, o como preposición o como un marcador textual topicalizador.

Ejemplificador: …la impresión que nos hizo Asturias a todos que nos gustó enormemente… en plan temperatura. Es decir, aquí sería sustituible por “por ejemplo”. Igualmente funcionaría como un conector de ejemplificación.

Reformulador: …yo, las pocas veces que he ido, es que, vamos, me indigno. Es en plan… te tratan como si fueras un borrego. También sería un conector en este caso de reformulación, sustituible por o sea y es decir.

En el artículo inicial tal vez se nos quede un poco descolgado en esta clasificación el siguiente fragmento:

Otro valor innovador se usa en frases del estilo “Jaime me escribió en plan te vamos a subir el sueldo”, donde “en plan” tiene un valor similar al de poner unas comillas en el discurso escrito. Cita las palabras de otro.

Posiblemente sería más preciso decir que “en plan” es un conector se utiliza para introducir una cita textual o de comienzo de discurso. No obstante también le veo un matiz de indicar finalidad (me escribió para anunciarme una subida de sueldo).

Resumen:

Considero que aquí se recogen casi todos los usos que actualmente se hacen de esta expresión. En cuanto a su forma, la podemos encontrar seguida o no de preposición (en plan o en plan de).

En sus usos modales equivale al valor preposicional de como.

Puede sustituir a la preposición para a la hora de introducir subordinadas adverbiales finales.

Realizar las funciones textuales de topicalización, ejemplificación y reformulación sustituyendo a sus respectivos conectores.

De la misma manera que hay teoría y práctica de los valores del “se” y del “que” ¿se dará en el futuro un apartado de teoría y ejercicios de “en plan”?

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Educación a distancia- parte 2- Escritura Creativa


Interesantísimas reflexiones y una magnífica aportación para los tiempos venideros. Creo que merece la pena tenerlas en cuenta y plantearse su aplicación.

Javier Trejo

Saludos a todos. Tras una difícil semana de ausencia, volvemos a estar activos. Les traigo ahora, la segunda parte de este vídeo de dificultades de la educación a distancia. Se los comparto, gracias por ver el vídeo, y suscribirse.



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Del Renacimiento al “Despacito” o la degeneración de la metáfora y la poesía. Primera parte.


Sigo con la lista de promesas incumplidas; empecé por Juego de tronos y sigo por la famosa canción de hace unos veranos. Sigue teniendo cierto tirón pero no es lo mismo que al comienzo. No pondré el videoclip sino que me limitaré a subir un enlace con la letra y un vídeo de karaoke (es estrictamente necesario para un detalle inicial, que si no no lo hacía):

https://www.letras.com/luis-fonsi/despacito/

Dejemos de lado esa serie de sonidos semiarticulados que duran cuarenta segundos entre los que se consiguen entender un “no” y un “sí” en inglés.

Damos por supuesto que la acción se desarrolla en una discoteca.

Primeros cuatro versos: dicho de una forma poética, la contemplación de la amada hace que se desencadene la acción (aproximación del amante para bailar por obligación, compromiso o imperativo categórico -“tengo que bailar contigo hoy”-, así en un principio). Están uno frente al otro y él le pide a ella que le muestre el camino. Fácil, yendo en línea recta.

Para Petrarca, el hecho de ser contemplado por Laura, supone el acontecimiento más grandioso de su vida (bendito sea el año, el punto, el día) y le ayuda a sacar lo mejor de sí mismo https://www.epdlp.com/texto.php?id2=1131

Y a Bécquer, más parco en palabras pero tal vez más auténtico en cuanto a sentimientos, le hace ver la vida con un enfoque optimista:

Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy la he visto…, la he visto y me ha mirado…,
¡hoy creo en Dios!

No digamos a Garcilaso, que atribuye a la contemplación de la amada todo lo que él es y así acepta humildemente, otorgándole un poder casi divino como al final del soneto “escrito está en mi alma vuestro gesto”.

Cuanto tengo confieso yo deberos;

por vos nací, por vos tengo la vida

por vos he de morir y por vos muero.

Segunda estrofa: ciertas ínfulas gongorinas asolan al yo poético con la metáfora de tú eres el imán y yo soy el metal para reflejar la atracción que ella ejerce.

En la estrofa 25 de la Fábula de Polifemo y Galatea, Góngora dice lo siguiente:

El bello imán, el ídolo dormido,
que acero sigue, idólatra venera,
rico de cuanto el huerto ofrece pobre,
rinden las vacas y fomenta el robre.

Acis se siente atraído por Galatea, como el imán hacia el metal; pero creo que no hay ni punto de comparación en la forma de expresarse unos y otros “el bello imán, el ídolo dormido que acero sigue, idolatra, venera” o “tú eres el imán y yo soy el metal”.

En general, en todas estas composiciones clásicas, es la amada la que guía la acción y la que ejerce un poder absoluto y saca lo mejor del yo lírico o lo hace caer en la más profunda depresión con su desdén, pero en esta canción es un ser absolutamente pasivo; la mirada de ella no es más que una excusa para que el amante se tome todas las licencias que le dicte su santa voluntad, aunque llenas de contradicciones: baila con ella por obligación, como dijimos antes y no contento con ello no para de exigirle “premios”. La prueba son la cantidad de veces que aparece la forma verbal “quiero” y otros verbos en forma imperativa “deja que…” “si te pido un beso, ven dámelo”.

En cambio, para Bécquer un beso sería una gran aspiración:” … por un beso, yo no sé qué te diera por un beso”. https://www.poemas-del-alma.com/rima-xxiii.htm. Como Jarabe de palo por un beso de la Flaca.

Un ejemplo de falta de vocabulario: “deja que te diga cosas al oído” ¿cosas? ¿decir? Si es el oído, ya no le voy a pedir que lo exprese gongorinamente “espiral que en nuestro ser se introduce que del aire las vibraciones capta” (me lo acabo de inventar); pero al menos podrían hacer las siguientes sustituciones en las palabras destacadas:

Decir: susurrar, murmurar, compartir.

Cosas: confidencias, secretos, planes, esperanzas, confesiones, aspiraciones, intimidades… que la palabra cosas es muy general. Suponiendo que eso es lo que quieran decir al oído.

Otra imprecisión que comete antes de estos versos es la siguiente: “ya me está gustando más de lo normal” ¿Qué es lo normal? ¿Cómo se cuantifica ese gusto? ¿Tiene un valor determinado, como 6 o 7?

“Quiero ver bailar tu pelo”. Aquí le pone un poco de voluntad creadora, pero queda muy lejos de cómo lo expresa Garcilaso en su soneto XXIII “En tanto que de rosa y azucena”:

  y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;

Esto sí que es un pelo que baila.

Le damos por bueno lo de “respirar tu cuello” o lo de “desnudarte a besos”; lo que ya no tiene disculpa es lo de firmar en las paredes de su laberinto y hacer de su cuerpo todo un manuscrito; más que nada por la pobreza léxica demostrada; y cuando le pide que le enseñe a su boca sus lugares favoritos, rezo para que sea una biblioteca.

El narcisismo demostrado por el yo lírico no tiene precio: “esa belleza es un rompecabezas pero pa montarlo aquí tengo la pieza”. Es decir: esa amada, que le acelera el pulso, que lo pone a cien, que le hace sentir la obligación de bailar, resulta que es un ser incompleto, puede que desordenado, que para que tenga pleno sentido le hace falta algo, y es la pieza que él tiene. Eso por no hablar de que “tu corazón conmigo te hace bom-bom” (por definición es lo que hace cualquier corazón) pero dada la pobreza léxica no sé exactamente lo que quiere decir, sospecho de varias posibilidades:

1- Cuando estoy yo delante, tu corazón late con fuerza.

2- Cuando estoy yo delante, estás viva.

3- Tu corazón, junto con el mío, late con fuerza.

Me gustaría pensar en esta tercera opción, pero como salta de unos temas a otros, tengo mis dudas.

Continuará.

 

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