Explicar sintaxis a alumnos con NEE. Un esquema “autofabricado”.


El esquema que voy a presentar a continuación no tiene nada de académico, lo he elaborado a partir de mi experiencia con alumnos con diferentes necesidades. Tal vez a un profesor de lengua le pueda resultar un tanto extraño, pero en ningún momento se ofrecerá ninguna información falsa en lo referente a la sintaxis, y tal vez para un psicopedagogo presentará numerosas lagunas; algo por otra parte lógico, pues yo no poseo ese conocimiento tan amplio en estos campos.

He venido observando a lo largo de los años que llevo dando clase, que aquellos alumnos que tienen Déficit de atención o Asperger, presentan grandes dificultades a la hora de realizar el análisis sintáctico; los ejercicios se observan muy desordenados y la asignación de las funciones no suele responder a los criterios académicos. En un aula de treinta alumnos es más difícil de controlar, pero individualmente se puede lograr un gran progreso trabajando con constancia, como todo el mundo.

Hay veces que se les hacen adaptaciones en las que se les elimina el análisis sintáctico en la ESO, personalmente lo considero un error; pero después en el Bachillerato no la hay, tiene que analizar sintácticamente, les falta la base de los años anteriores, y con las necesidades educativas que tienen, el resultado suele ser negativo.

En estos casos yo siempre lo que hacía era insistirles en las normas más elementales de la sintaxis y destacárselas: como que el Sujeto no comienza por preposición y que en “A mí me gusta el helado” “A mí” nunca puede ser sujeto o que el CD no está presente en las oraciones copulativas. Eso con la oración simple. Y sin embargo como desde un principio digan que “a mí” es el sujeto, luego es muy complicado que rectifiquen. Pues imaginemos lo que puede pasar cuando hay más de un verbo y subordinadas de por medio.

El esquema creado naturalmente no es definitivo, sería muy pretencioso por mi parte declararlo así; pues todo depende de las dificultades que se vaya encontrando cada alumno. Lo que sí puedo decir es que está basado en los distintos casos que me he ido encontrando todos estos años, y que con ellos funciona bastante bien. Posiblemente vosotros tengáis un sistema similar de trabajo.

Tampoco es viene explicado todo al estilo de los libros, donde en diferentes lecciones se explican los tipos de oración según el modus o el dictum, las funciones sintácticas o las oraciones subordinadas. Aquí se va ofreciendo la información a medida que va surgiendo; pues posiblemente uno de los problemas que presentan estos alumnos es que tienen dificultades en aplicar la teoría estudiada en el libro.

Se establece una pequeña “jerarquía” en la que los diferentes pasos que se dan en el análisis sintáctico. El color rojo para cuando hablamos de verbos en la oración simple. El verde para las diferentes funciones sintácticas de la oración simple. El morado para establecer la clasificación de las oraciones en las que aparece más de un verbo (coordinadas, yuxtapuestas y diferentes subordinadas); el marrón para los “subtipos” que nos encontramos en las anteriormente citadas (como adversativas o subordinadas sustantivas de Sujeto). El azul para todos los ejemplos.

Cuando hablamos del Sujeto aprovechamos para hablar de los tipos de oraciones impersonales con ejemplos muy claros de cada uno de los tipos.

Al hablar del Complemento Directo introducimos el concepto de oración transitiva y establecemos la relación con el Complemento Agente y la pasiva.

En una primera aproximación, hay un par de lagunas; pues me faltaría indicar el sujeto con preposición de “hasta” y “entre” y que el CD de persona puede ser con “le”. Las subordinadas adverbiales están poco desarrolladas, ya que en general los alumnos no presentaban mayores problemas para identificarlas. Cuestan más las sustantivas y las adjetivas.

Por supuesto que no se trata de memorizarlo. Sirve de guía para realizar el análisis de una forma secuenciada, pues en eso consiste el análisis sintáctico con apoyo de diferentes colores y con ejemplos sencillos y muy claros y pienso que les puede ayudar a mejorar la concentración y a trabajar de forma progresiva; creo que de momento sería mucho pedir que se utilizase como terapia, pero ahí lo dejo.

El próximo día podemos intentar con algún ejemplo.

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“El latín no es una lengua muerta, es una lengua inmortal; ha resistido a todo”


Reproducimos aquí un artículo del pasado uno de junio aparecido en el Diario de Cádiz. El profesor Emilio del Río nos presenta su libro Latín Lovers con el que demuestra que esta lengua se encuentra más viva que nunca. Curiosamente el título del libro casi coincide con el apartado de latín de este blog, al igual que la insistencia en la vitalidad de la lengua.

“La lengua que hablamos aunque no nos demos cuenta”. Así se subtitula el libro de Espasa Latín Lovers, una divertida creación del riojano Emilio del Río, profesor de Filología Latina, que de una manera desenfadada y divertida trata de defender la lengua de los romanos demostrando que en nuestro lenguaje diario no hacemos más que usar palabras y expresiones que provienen del latín más clásico.

Empecemos por La vida de Brian: ¿qué han hecho por nosotros los romanos?

–(Ríe) Pues lo han hecho todo. Nos han dado la manera de entender la vida, la manera de pensar, nuestras costumbres y, por supuesto, el Derecho, que es una de las grandes contribuciones, y por supuesto la lengua que hablamos, casi nada. Como en la escena de La vida de Brian, lo han hecho todo. Por eso es tan importante que sepamos algo de latín y de cultura clásica, porque eso hace que nos conozcamos mejor, que seamos ciudadanos más críticos y más libres. Por encima de todo, el latín es divertido.

¿Cómo y por qué surge este libro?

–Es un libro que surge a partir de un espacio de radio de latín y cultura clásica que coordino los domingos en Radio Nacional, con Pepa Fernández en el programa ‘No es un día cualquiera’, y llevamos siete temporadas con este espacio en el que jugamos con el humor, con la sorpresa, y de ahí viene este libro que no tiene el mismo esquema pero sí la intención de hacer divertido el latín. Y Latin Lovers juega con la expresión del amante apasionado y atractivo y también con los amantes apasionados del latín. Es un libro divertido, pensado primero para los que no tienen ni idea de latín, para los que no han estudiado nunca latín, para los que no saben de qué va. Se lo van a pasar bien y les va a gustar.

Entonces tendría que ser para los jóvenes de hoy, que casi ni estudian latín…

–Claro, claro… en el programa, la mayor parte de los que participan son alumnos de instituto.Y el libro, en segundo lugar, es para los que han estudiando latín y lo odian, lo recuerdan con horror, para ellos es también este libro. Y tercero, para los que aman la cultura clásica. Son 53 capítulos que se pueden leer en cualquier orden. No hay que tener ni idea de latín para leerlo, y siendo gaditano hay casi una obligación de saber algo de latín (ríe). De ahí viene el gentilicio de gaditano, la salsa garum..

…Alemania, Francia, Inglaterra … estudian mucho más latín que nosotros

¿Cómo se ha planteado Emilio del Río este libro para no hacer de él, que no lo es, un farragoso estudio etimológico?

–Por eso la clave era hacer un libro para los que no tienen ni idea de latín y para los que lo han estudiado y lo odian. Por eso es un libro que, como en el espacio de radio, juega con el humor, la sorpresa y la actualidad. Es divertido. Es que el latín es divertido, es que nos lo podemos pasar muy bien. Y nos hace más libres. Hasta los ingleses, para salirse de la UniónEuropea, utilizan el latín porque ‘brexit’ es latín en estado puro.

¿Qué hacemos con el latín en los institutos?

–España es un gran país, pero Alemania, Francia, Inglaterra, por citar otros grandes países cercanos a nosotros, estudian mucho más latín que nosotros. Tengo un amigo que ha enviado a su hijo a Inglaterra y con 12 años, aunque vaya a hacer ciencias, está estudiando latín y tiene cuatro años de latín. También en Francia. Hagamos lo que hacen los grandes países, y una de las claves, no la única, es que estudian más latín. Y nuestra lengua y nuestra cultura vienen del latín.

Enlace completo en: https://www.diariodecadiz.es/ocio/latin-lengua-muerta-inmortal-resistido_0_1358564239.html

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¡Señor Sócrates! ¡Es usted un liante! 2ª parte.


Recogemos otro diálogo en el que aparece Sócrates intentando volver loca a una persona, si bien os adelanto que en este caso el interlocutor le va a decir unas cuantas verdades. Nuevamente no sacan ninguna conclusión, sino que se vuelven a encontrar como al principio. Se trata de Hipias Mayor.

http://biblioteca.org.ar/libros/131273.pdf

Nuevamente se encuentra a alguien por la calle, a Hipias, y aparentemente le hace la pelota. Todo hay que decirlo, el tal Hipias es un tanto soberbio “Élide… me elige como embajador, porque considera que soy el más idóneo…” e incluso mejor que los grandes sabios de la antigüedad, de los que dice que son débiles para dedicarse a esta actividad (pág 3).

Ahora comienza Sócrates a liarlo y extrapola esa idea a otros campos; de acuerdo con esa idea los artistas antiguos quedan como unos inútiles ante los modernos. Y le plantea un hipotético caso en que resucitan ciertos personajes de la antigüedad y se ven muy torpes en su tiempo. O sea, como cuando ahora nos planteamos esos hipotéticos combates entre Tyson y Alí. No obstante el propio Hipias afirma que alaba antes a los antiguos, pero por superstición “por temor al enojo de los muertos”.

Luego le suelta un discurso larguísimo en el que al final le va dejando caer lo de cobrar por dar clases. Recordemos que era algo con lo que Sócrates no estaba de acuerdo.

Ninguno de aquellos antiguos juzgó nunca conveniente cobrar dinero como remuneración ni hacer exhibiciones de su sabiduría ante cualquier clase de hombres. Tan simples eran…

Cada uno de éstos (Sofistas) de ahora saca más dinero de su saber, que un artesano, sea el que sea, de su arte, y más que todos, Protágoras.

Hipias ha caído en la trampa y presume de ganar él más que todos ellos. Ya antes hicimos notar su caracter soberbio: “En resumen, creo que yo he ganado más dinero que otros dos sofistas cualesquiera juntos…”

Luego, en la página cinco le empieza a hacer preguntas sobre dónde saca más dinero, le interroga sobre varios lugares (Lacedemonia, Inico, Sicilia…) pero siempre teniendo Lacedemonia como referencia, puesto que es el lugar a donde Hipias va con más frecuencia pero no donde más gana. Sócrates lo va llevando por las costumbres, que si tienen tan buenas leyes por qué no piensan en sus jóvenes. Hipias termina respondiendo: “…no es legal para ellos dar una educación que venga del extranjero“.

Como partimos de la base de que Hipias es quien mejor puede enseñar y las leyes no permiten intervenir a los foráneos, Sócrates va derivando el tema  en que quien pone las leyes no lo hace bien y se cuestiona la opinión de la mayoría:

Sóc. – ¿Qué podemos decir? ¿Los legisladores no establecen la ley en la idea de que es el mayor bien para la ciudad y de que sin ella es imposible gobernar en buen orden?
Hip. -Dices la verdad.
Sóc. -Luego, cuándo los que intentan establecer las leyes no alcanzan el bien, tampoco alcanzan lo justo ni la ley. ¿Qué dices tú?
Hip. -Con un razonamiento exacto, Sócrates, así es; sin embargo, la gente no suele expresarlo así.
Sóc. – ¿Quiénes, Hipias, los que saben, o los
que no saben?
e
Hip. – La mayoría de los hombres.
Sóc. – ¿Son éstos, la mayoría, los que conocen
la verdad?
Hip. -De ningún modo

Seguidamente le tiende una trampa, pues le dice que si la ley busca lo beneficioso, y eso eso son las propias enseñanzas de Hipias, que son mejores que las de los padres, es que la ley de los lacedemonios es mala.

Con el debido respeto, señor Sócrates, todo eso es liarlo de mala manera, pues está claro que las leyes no son perfectas porque las personas que las elaboran tampoco lo son. Y que como las leyes buscan lo mejor y lo mejor son las enseñanzas de Hipias, pues están equivocadas y por tanto las están incumpliendo a pesar de que los súbditos hacen lo que estas dicen (ya hay que ser retorcido). Y el señor Hipias tampoco se queda corto en megalomanía al considerarse superior a las instituciones lacedemonias.

Luego (pág. 7) le empieza a preguntar una por una las materias que les enseña, y a todas las que le pregunta (geometría, cálculo, armonía) Hipias responde que no. Entonces Sócrates lo lleva a decirle qué materia les da y él le explica que es de historia, linajes, algo que se lo tuvo que estudiar. La puñalada trapera que le da Sócrates a continuación es de las que hacen época (la negrita es mía):

…Es verdad; no tenía en cuenta que tú dominas la mnemotecnia. Así que supongo que, con razón, los lacedemonios lo pasan bien
contigo, que sabes muchas cosas, y te tienen, como los niños a las viejas, para contarles historias agradables

Hipias no se entera, o no quiere enterarse, y sigue contándole sobre unos discursos bellamente compuestos por él. Entonces Sócrates le plantea otra pregunta; le pone como excusa que una persona le hizo una pregunta sobre lo bello y que tiene que darle una respuesta satisfactoria. Hipias sigue con su actitud de suficiencia y le dice que es una pregunta muy sencilla.

Repaso de lo sucedido hasta ahora: Sócrates tergiversa las palabras de Hipias hasta hacerle decir que los lacedemonios tienen leyes malas y finalmente le compara sus enseñanzas con los cuentos de las viejas para los niños, para posteriormente preguntarle otra cosa, acerca de lo bello.

Para que le pueda explicar ese concepto, Sócrates le pide hacer las veces de ese individuo, so pretexto de encontrar la mejor solución (pág 8). Hipias acepta. Entonces se plantea lo siguiente:

(Sócrates) Porque, si tú le expusieras a él este discurso que
dices sobre las ocupaciones bellas, te escucharía y, en cuanto terminaras de hablar, no te preguntaría más que sobre lo bello, pues tiene esa costumbre, y te diría: «Forastero de Élide, ¿acaso no son justos los justos por la justicia?» Responde, Hipias, como si fuera él el que te interroga

Pero vamos a ver ¿No quedamos en que se iba a hablar de lo bello? ¿Y a qué viene ahora meter la justicia? Le sigue preguntando por otros conceptos variados con esa misma dinámica (justicia, sabiduría…) y vuelven a lo bello. Todo hay que decirlo Hipias no le responde de forma muy precisa (una doncella bella, una yegua bella, una lira bella…). Luego Sócrates se lo dificulta estableciendo una comparación con los dioses (pág. 10). La conversación deriva hacia la belleza de los materiales: si el oro es bello, el marfil, la idoneidad de esculpir con estos materiales o la adecuación de los mismos a su función.

«Si la cuchara de madera de higuera es más adecuada que la de oro -dirá nuestro hombre-, ¿no es cierto que será también más bella, puesto que has admitido, Sócrates, que lo adecuado es más bello que lo no adecuado?» ¿Debemos admitir, Hipias, que
la cuchara de madera de higuera es más bella que la de oro?

O sea, que se mezcla el concepto de belleza con el de utilidad. Todo hay que decirlo, no poseo los suficientes conocimientos de griego antiguo para decir si en la definición de ambas palabras hay partes de significado común. Si hay alguien que lo sepa, por favor que me ilustre.

Luego con la excusa de que ese hombre que conoce Sócrates no le va a dar por buena ninguna respuesta, busca el asociar lo bello con lo adecuado (pág. 14) y de aquí pasan a si algo es bello si mejora otra cosa o la hace parecer mejor (pág. 15) Hipias le pide un poco más de tiempo para pensarlo “estoy convencido de que, si me quedara a solas un poco de tiempo y lo reflexionara, te lo diría con la máxima exactitud” o a lo mejor está intentando escaquearse discretamente. Pero Sócrates  sigue insistiendo y retoma el tema y contrapone entre bello-útil con feo-inútil.

Sóc. – ¿Lo que es capaz de realizar una cosa es útil para lo que es capaz, y lo que no es capaz es inútil?
Hip. -Sin duda.
Sóc. – ¿Luego el poder es algo bello y la falta de poder, algo feo?
Hip. – Totalmente, Sócrates. Otras cosas te darán testimonio de que esto es así, sobre todo la política; entre los políticos y en sus propias ciudades ejercer el poder es lo más bello; no tener ningún poder es lo más feo.

Personalmente esto lo considero mezclar la velocidad con el tocino, y Hipias cae en la trampa ¿qué tendrá que ver la utilidad con el poder y a su vez con la belleza? Imagino que dependerá de la forma de ejercerlo. Inmediatamente después Sócrates, sin más preámbulos, suelta la siguiente pregunta: ” ¿acaso por esto la sabiduría es lo más bello y la ignorancia lo más feo?” y la discusión deriva en quién actúa peor; si el que actúa mal por ignorancia o el que actúa mal teniendo conocimientos pero haciéndolo a propósito ¿Está relacionado con el concepto de belleza? Porque encima luego lo lía más y dice que las cosas malas son útiles para hacer el mal, por lo tanto el concepto de belleza como utilidad se mezcla con el de mal. Qué paciencia está teniendo Hipias.

Posteriormente Sócrates se pasa un buen rato explicándole a Hipias lo que le diría esa tercera persona en el caso de que se le respondiese con todo lo que se habó. Hasta que Hipias se empieza a cansar y le dice las verdades (la negrita es mía).

tú no examinas el conjunto de las cosas, ni tampoco, ésos con los que tú acostumbras a dialogar; aisláis lo bello o cualquier otra cosa y os echáis sobre ello haciendo en las conversaciones una obra despedazadora. Por esto, se os escapan inadvertidamente tan grandes y perennes objetos de la realidad. Ahora se te ha pasado por alto algo tan importante como creer que existe algún accidente o entidad que pertenezca a dos seres, pero no a cada uno de ellos, o, a la inversa, que pertenezca a cada uno, pero no a los dos. Tan irracional, irreflexiva, simple e ininteligible es vuestra situación.

Exacto, lo saca todo de contexto, se queda con detalles y lo mezcla todo. Tal y como está quedando demostrado. Menos mal que alguien se lo dijo.

Sócrates sigue en sus trece y alude a esto que acaba de decir y lleva la conversación por temas que bordean lo metafísico (si uno es uno, si los dos son dos, si al ser pares no son impares) para luego mezclarlo nuevamente con el concepto de belleza.

Finalmente Hipias pierde la paciencia y le dice (la negrita es mía):

¿qué crees tú que son todas estas palabras? Son raspaduras y fragmentos de una conversación, como decía hace un rato, partidas en trozos. Pero lo bello y digno de estimación es ser capaz de ofrecer un discurso adecuado y bello ante un tribunal, o ante el Consejo o cualquier otra magistratura en la que se produzca el debate, convencer y retirarse llevando no estas nimiedades, sino el mayor premio, la salvación de uno mismo, la de sus propios bienes y la de los amigos. A esto hay que consagrarse, mandando a paseo todas estas insignificancias, a fin de no parecer muy necio, al estar metido, como ahora, en tonterías y vaciedades.

Dejando al margen que la palabra definida no entra en la definición y que para él lo importante es guardar las apariencias, tiene toda la razón. La respuesta de Sócrates demuestra lo que dije desde un principio y que ya se demostró desde la semana pasada, que es un manipulador y que sus técnicas bordean el acoso psicológico (la negrita es mía).

Querido Hipias, tú eres bienaventurado porque sabes en qué un hombre debe ocuparse y porque lo practicas adecuadamente,
según dices. De mí, según parece, se ha apoderado un extraño destino y voy errando siempre en `continua incertidumbre y, cuando yo os muestro mi necesidad a vosotros, los sabios, apenas he terminado de hablar, me insultáis con vuestras palabras. Decís lo que tú dices ahora, que me ocupo en cosas inútiles, mínimas y dignas de nada. Por otra parte, cuando, convencido por vosotros, digo lo mismo que vosotros, que es mucho mejor ser capaz de ofrecer un discurso adecuado y bello y conseguir algo ante un tribunal o en cualquier otra asamblea, entonces oigo toda clase de insultos de otras personas de aquí y de este hombre que continuamente me refuta. Es precisamente un familiar muy próximo y vive en mi casa. En efecto, en cuanto entro en casa y me oye decir esto, me pregunta si no me da vergüenza atreverme a hablar de ocupaciones bellas y ser refutado manifiestamente acerca de lo bello, porque ni siquiera sé qué es realmente lo bello. «En verdad, me dice él, ¿cómo vas tú a saber si un discurso está hecho bellamente o no, u otra cosa cualquiera, si ignoras lo bello? Y cuando te encuentras en esta ignorancia, ¿crees tú que vale más la vida que la muerte?» Me sucede, como digo, recibir a la vez vuestros insultos y reproches y los de él. Pero quizá es necesario soportar todo esto: no hay nada extraño en que esto pueda serme provechoso. Ciertamente, Hipias, me parece que me ha sido beneficiosa la conversación con uno y otro de vosotros. Creo que entiendo el sentido del proverbio que dice: «Lo bello es difícil.»

O sea, acusa a Hipias y a los demás sabios de insultarle cada vez que hace una pregunta: por lo que se vio hasta ahora se paran a explicarle con paciencia los conceptos, este sabio perdió los estribos en algún momento, cierto, pero no lo insultó sistemáticamente.

Luego dice que le insultan igualmente cuando repite lo mismo que ellos porque cree que es verdad: mentira, aquí se pasa buscándole las cosquillas todo el tiempo, machacándolo a preguntas que no necesariamente tienen que ver con el tema que se trata, y para insultos, el que le dijo el propio Sócrates, que Hipias es para los lacedemonios como una vieja contando cuentos.

Finalmente el hombre del que hablaba antes, que según Sócrates era tan preguntón y que le tenía tan agobiado, resulta ser un familiar y vive con él. Para concluir esta crítica démosle, pues, a Sócrates de su propia medicina y digámosle: pero cómo, distinguido amigo Sócrates ¿cómo se puede buscar la definición de términos abstractos cuando ni siquiera se han solucionado los problemas concretos?

 

 

 

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¡Señor Sócrates, es usted un liante! 1ª parte.


En estas entradas intentaré desmontar la idea que se tiene de Sócrates, o la que nos transmiten los libros, basándonos directamente en los diálogos en los que aparece. Porque ya para empezar este señor no tiene nada escrito y lo que se sabe de él es a través de otras fuentes, Platón, Jenofonte o Aristófanes.

Su modus operandi generalmente se describe de la siguiente manera: su método de enseñanza era dialéctico, a partir del diálogo explicaba sus conocimientos; primero interrogaba a su interlocutor sobre un tema, con preguntas cada vez más concretas, hasta que este reconocía su ignorancia; posteriormente venía la mayéutica, en la que ayudaba a “dar a luz” al conocimiento. Se dice empleaba mucho la ironía. En teoría buscaba encontrar la verdadera definición del Bien, de la Verdad, la Virtud…

https://www.lifeder.com/filosofia-socrates/

Igualmente se nos dice aquí que el objetivo de sus interrogatorios era buscar la verdad, aunque a algunos les podía resultar humillante ya que ponía entredicho sus conocimientos:

Filosofía de Sócrates

Pues yo tengo mis dudas, e incluso a veces llego a pensar si lo único que quería era molestar o incluso acosar psicológicamente. Me atrevería a decir que todo ese método mayéutico es una invención a posteriori y que en realidad nos encontramos a una persona un tanto manipuladora, todo sea dicho, visto con una perspectiva moderna. Vamos a analizar algunos textos.

Por ejemplo el Eutifrón. Enlazamos con el libro para corroborar o desmentir lo que voy deduciendo.

http://www.filosofia.org/cla/pla/img/azf01005.pdf

Eutifrón se encuentra a Sócrates frente al Pórtico del rey porque alguien lo acusó de corromper a los jóvenes. En su intervención, Sócrates (pág. 8) dice con toda ironía que el acusador es una persona muy entendida:

Sin duda este joven es mozo muy entendido, que habiendo
conocido mi ignorancia viene á acusarme de que corrompo sus compañeros

El interlocutor se pone de parte de Sócrates diciéndole que se trata de una injusticia y le pregunta qué motivos tienen para atacarle. Le explica que se debe a que supuestamente se inventa dioses, a lo que Eutifron le abre su corazón y le cuenta que a él le pasa algo parecido y que lo mejor es no hacer caso (pág. 9).

¿Qué me sucede á mí mismo cuando en las asambleas hablo de cosas divinas y predigo lo que ha de suceder? Se burlan todos de mí como de un demente… porque tienen envidia á los que son como nosotros. ¿ Y qué se hace en este caso? El
mejor partido es no curarse de ello y seguir uno su camino.

Siguen hablando y Eutifron le comenta que él también se encuentra en ese lugar porque se presenta a juicio contra su padre acusándole de homicidio (pág. 11) Él le explica el caso (su padre mató a un colono que a su vez había matado a un esclavo suyo. Detuvo al colono, lo dejó atado en un agujero mientras se asesoraba lo que hacer. Pero claro, él no lo mató, sino que fueron el hambre, el frío y el peso de las cadenas (13 y 14). Aquí vemos que los dos que dialogan son igual de liantes y retorcidos porque además se minimiza la importancia del difunto. Y termina diciendo ” ¡Tan ciegos están
sobre el conocimiento de las cosas divinas, y tan incapaces para discernir lo que es impío de lo que es santo!”

A partir de este momento empieza el bombardeo de preguntas por parte de Sócrates:

…tú que conoces tan exactamente las cosas divinas, y que distingues con precisión lo que es santo y lo que es impío , que habiendo pasado las cosas de la manera que dices , puedas perseguir á tu padre, sin temor de cometer una impiedad?

O sea, que centra el debate en lo que es santo y lo que no lo es, cuando menos curioso, y no se preocupa ni por la situación del padre o al menos de la familia del difunto. El propio Eutifron se vanagloria de tener muy claro el tema. Después de unas desmedidas alabanzas, Sócrates le pide la definición de ambos conceptos (pág 13 y 14). Posteriormente las preguntas y las disquisiciones van derivando y van metiendo a los dioses en esos asuntos (algo santo como agradable a los dioses e impío como desagradable) (págs. 16 y 17). Lo curioso es que luego hace llegar a la conclusión de que ni los propios dioses están de acuerdo en temas como lo justo o injusto, lo bueno o lo malo (Pág 19)

Luego retoma el tema inicial: lo justo de su decisión de condenar al padre a ojos de los dioses; es decir, ha introducido nuevos conceptos a lo que se pretendía inicialmente:

Hazme ver que en este suceso es una acción piadosa y
justa , que un hijo acuse á su padre de homicidio, y que
pida ante el tribunal su castigo ; y trata de probarme,
pero de una manera clara y patente, que todos los dioses
aprueban la acción de este hijo. Si consigues esto, no cesaré toda mi vida de celebrar tu habilidad.

Y posteriormente Sócrates intenta desentenderse de lo que se está hablando, tras haberlo llevado hasta ese punto (la negrita es mía). Pág. 22.

…¿Quieres que nos atengamos
á esta definición de lo santo y de lo impío?
EUTIFRON.
¿Quién lo impide, Sócrates?
SÓCRATES.
No es cosa mia, Eutifron; mira si te conviene hacer
tuyo este principio, y sobre él me enseñarás mejor lo que
me has prometido.

Y por si fuera poco, lo lía aún más. Esto dice luego Sócrates: “¿Lo santo es amado por los dioses porque es santo, ó es santo porque es amado por ellos?” Posteriormente sigue machacando a su interlocutor con este tipo de preguntas hasta llegar a si algo es santo porque es amado por los dioses o viceversa. Luego viene una larga retahíla de preguntas concretas sobre los médicos, arquitectos, labradores etc. El hombre le responde pacientemente y llega a la conclusión de que es difícil encontrar la definición exacta (pág 33, después de 20 páginas soportando el interrogatorio) y Sócrates lo remata diciéndole “Es fácil notar, que no tienes deseo de instruirme, porque antes estabas en camino, y de repente te has separado de él…” O sea, que después de machacarlo a preguntas y de llevarlo a contradecirse, le dice que no tiene ningún interés en enseñarle ¿Eso no es acoso psicológico? ¡Encima de que el buen señor ya tiene bastante con tener que juzgar a su propio padre!

Luego al final Sócrates llega a la conclusión de que ambos se han equivocado algo y que hay que empezar de nuevo (pág. 36) y que como tiene amplios conocimientos del tema pero que a él no le quedó nada claro es que le está ocultando información. Pero no puede ser porque a Eutifron le entra una repentina prisa: “Así lo haré para otra ocasión, Sócrates, porque en este momento tengo precisión de dejarte.” Sócrates finaliza de la siguiente manera:

¡Ah! qué es lo que haces, mi querido Eutifron, esta
marcha precipitada me priva de la más grande y más dulce de mis esperanzas, porque me lisonjeaba con que después de haber aprendido de tí lo que es la santidad y su contraria, podría salvarme fácilmente de las manos de Melito, haciéndole ver con claridad que Eutifron me había instruido perfectamente en las cosas divinas; que la ignorancia no me arrastraría á introducir opiniones nuevas sobre la divinidad; y que mi vida seria para lo sucesivo más santa.

Dicho de otra manera: si me condenan será por tu culpa porque no me lo has querido enseñar y también tendrás la culpa de lo que no sepa hacer con mi vida. ¿Dónde está ese método mayéutico que ayuda a buscar el conocimiento? Porque aquí lo que veo es, dejando aparte la poca moralidad de uno y otro acerca de la vida de los demás, un interrogatorio sin fin al que Sócrates somete a una persona que tiene que tomar una decisión difícil, y que más que interesarse por el aprender cosas lo que busca es únicamente confundir a la persona para luego responsabilizarla de los propios problemas de Sócrates y acusarla de ocultarle datos y de no querer ayudarle ¿Es o no es acoso psicológico?

 

 

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El trabajo es una tortura (etimológicamente hablando).


Recientemente se publicó en una web un artículo que tuvo un gran éxito por redes sociales en el que se explican los orígenes etimológicos de la palabra española trabajo, algo que se busca mucho, por cierto. Pues bien, en sus orígenes era un instrumento de tortura llamado tripalium y que se utilizaba contra los esclavos para someterlos.

https://blogs.publico.es/strambotic/2019/05/tripallium-trabajo/

Dejando al margen la evolución semántica, centrémonos en la evolución fonética. ¿Cómo puede ser que tripalium dé una palabra tan diferente en forma y pronunciación como trabajo. Vamos analizando por partes.

TRIPALIUM.

  • Primera sílaba: se encuentra en posición pretónica (antes del acento). La consonante inicial /t/ es una oclusiva dental con un alto grado de perceptibilidad (Lausberg 1993: 136), seguida de una vibrante /r/ que aunque no es de las más claras, el conjunto /tr/, en general es fácil de pronunciar; al menos en el caso del iberorromance. En el caso de la vocal, que por “arte de magia” se transforme de /i/ en /a/, en un principio no habría una explicación sencilla. Siguiendo a Lausberg (1993: 287) se produce una armonización; es decir, la pronunciación de la /i/ se adapta a la de la vocal tónica /a/. Si la /i/ inicial es larga (ahora mismo no estoy en condiciones de asegurarlo), en castellano y en las demás lenguas romances en general, sigue dando /i/. En caso de ser breve, al pasar a castellano se transforma en /e/ (Penny 1998: 50), con lo cual es más fácil que se produzca esa armonización.
  • Segunda sílaba: es la sílaba tónica. La vocal se mantiene, y sin embargo pasamos de una oclusiva bilabial sorda /p/ a una oclusiva bilabial sonora /b/. Es un fenómeno conocido como lenición o debilitamiento que afecta a fonemas consonánticos en general en el paso del latín al romance en la parte occidental del Imperio. Una de sus manifestaciones es la sonorización de las consonantes sordas, como ocurre en este caso. (Penny 1998: 63, 74-75, 107).
  • Última sílaba: en ella se produjeron los cambios más grandes, pues pasamos de una secuencia que se pronuncia /lium/ (su representación es [ljum]) a otra pronunciada /jo/ (se representaría [xo]. Por una parte la última/ vocal /u/ latina, sea abierta o cerrada, pasa a ser /o/ en español. Por otra, la -m final latina, que ya desde la época de la república no se pronunciaba de manera tan firme, se perdió definitivamente en español (Lausberg 1993: 424 y 427). Finalmente, con el grupo /lj/, que ya en el latín vulgar se transformó en [λ] (es decir, el sonido de la /ll/ española) que posteriormente se fricativiza [Ӡ] (para entendernos, suena como la ll argentina); por último se transforma en el sonido de la “j” (Penny 1998: 60 y 61).

Resumimos los procesos sufridos:

Primera sílaba: Armonización de la /i/

Segunda sílaba: lenición o debilitamiento de la /p/ para transformarse en /b/

Tercera sílaba: grupo /li/ transformado en /j/, paso de /u/ a /o/ y desaparición de la /m/.

Obras consultadas:

Lausberg, Heinrich. Lingüística románica. Fonética. Madrid. Gredos 1993. 1ª ed. 4ª reimpresión.

Penny, Ralph. Gramática histórica del español. Barcelona. Ariel. 1998. 1ª ed. 1ª reimpresión.

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Presentación de “Que vén Kokolka!”.


O pasado 10 de maio presentouse na Librería Espazo Nobel de A Coruña a primeira novela de Rubén Anido Regueiro, Que vén Kokolka! No acto estivo acompañado da poeta Montserrat Yoldi, en entre os dous crearon un ambiente acolledor no que se respiraba literatura.

Xa comentei noutra ocasión que o autor xa ten unha ampla traxectoria no mundo das letras, pois na súa etapa de estudante gañou un premio literario.

O autor reflexionou sobre a percepción da obra literaria; para el quen escribe non é a persoa máis axeitada para falar do seu libro, xa que son os propios lectores os que van ver máis alá: influencias, elementos autobiográficos…

 

No seguinte vídeo Rubén explica o proceso de elaboración da súa novela; como nun primeiro momento era máis longa, case o dobre, e finalmente quedou reducida. A primeira redacción é á man en libretas escolares (sen dúbida estamos ante un material valiosísimo; por favor, que non rematen no lixo, gárdaas ben).

Aínda non lin o libro, prometo facelo pronto, pero polo que aquí conta, sobre as características da cidade, Vilanova de Amarante, estou a pensar nas cidades literarias creadas por Torrente Ballester, como Castroforte del Baralla o Villasanta de la Estrella.

Na presentación, Montserrat Yoldi, dános a súa visión da novela e atopa referencias a Cunqueiro.

O resto dos vídeos podédelos ver na canle de YouTube. Non me quero despedir sen ensinarvos a dedicatoria do autor, algo que me fixo moita ilusión e que rememora os nosos anos universitarios:

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20 de abril con retraso. Segunda parte.


https://www.letras.com/celtas-cortos/7269/

En esta segunda parte nos centraremos en los aspectos formales y estructurales de la canción, analizándola como si se tratase de un poema clásico, que por otra parte se ha ganado el derecho a considerarse como tal.

Al igual que en otras canciones del grupo analizadas en entradas anteriores, el metro utilizado es el romance. Versos octosílabos con rima asonante en los pares y libre en los impares. El propio título ya es octosílabo: vein-te-dea-bril-del-no-ven-ta. Lo que rompe esa uniformidad es el estribillo. No cuenta con excesivas figuras literarias; un paralelismo en “yo sigo con mis canciones / y tú sigue con tus sueños” (líneas 31 y 32) y una metáfora “espero que mis palabras / desordenen tu conciencia” (línea 28).

El lenguaje empleado es coloquial, un fiel reflejo de un registro informal que se tiene entre amigos, pero que en ningún momento afecta a la métrica de la composición. Ejemplos de palabras del habla coloquial: apelativos cariñosos (chata, chica), críos, tío (no en sentido de parentesco, sí de individuo), ciertos verbos (mola, currando) y locuciones (hacerse risas). Por cómo se dirige a la destinataria y por los temas tratados se deduce una relación muy cercana y cierto distanciamiento con la pareja de ésta, ya que no habla de él como “qué tal con tu novio / marido” sino como “el tío ese”, “tío” con el sentido de uno cualquiera y el determinante demostrativo “ese” que señala a alguien que está a una distancia intermedia, con lo cual marca una separación entre la pareja de ella y el grupo, la cual se ve acentuada por el desconocimiento de su personalidad “espero sea divertido”.

Según qué autores, se proponen diferentes partes para la estructura de una carta. Una de las más comunes es la que la divide en: salutatio, benevolentiae captatio, narratio, petitio y conclusio. Luego ya depende de la propia naturaleza del texto y de otros criterios el que se añadan o se supriman algunas de estas partes. No obstante intentemos ajustarnos.

El primer verso coincide con el encabezado de la carta, al menos con la fecha de redacción; nos faltaría el lugar desde donde se escribió.

A continuación vendría la benevolentiae captatio (del 2 al 4) donde tras un cariñoso saludo alude a una posible sorpresa de la receptora a causa del largo tiempo sin comunicarse.

La narratio se extiende desde “pues es que estaba aquí solo” hasta “pero me encuentro vacío”. En ella igualmente nos encontramos cuatro apartados. La primera parte, hasta “te tenía que hablar” es una excusa para iniciar la misiva; el sentimiento de soledad desencadenó los recuerdos de juventud que le llevaron a escribir. Luego el estribillo alude a aquellas vivencias compartidas y la imposibilidad de repetirlas ante la escasa presencia de amigos y el cambio experimentado por los que allí continúan (recuerdo). A continuación viene un interés por la situación actual de la chica y la narratio finaliza con una exposición del estado en el que se encuentra el emisario; nuevamente alude a una situación en la que le falta algo, que abre la narratio (estaba aquí solo) y la cierra (me siento vacío).

La peititio y la conclusio estarían entre mezcladas en los últimos ocho versos (“bueno pues ya me despido” a “y tú sigue con tus sueños”). El emisor termina la carta despidiéndose y pidiendo una respuesta a la receptora si es su deseo, supeditándolo todo a su voluntad que, a día de hoy, aparentemente no se ha producido.

Para esta entrada me he apoyado en: Soto Vergara, Guillermo. La creación del contexto; función y estructura en el género epistolar. http://onomazein.letras.uc.cl/Articulos/1/10_Soto.pdf

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20 de abril con retraso. Primera parte.


Después de casi treinta años, la chica recibió su carta y se hizo el videoclip, estrenado un 20 de abril… de 2019. Un mes después y en dos entregas le dedico a esta canción un espacio en el blog.

La pieza es uno de los temas que aparecen en el tercer disco de Celtas Cortos, Cuéntame un cuento, de 1991 y es de las que mejor envejeció con los años a juzgar por la reacción del público a lo largo de estas casi tres décadas. Como soy un gran seguidor de este grupo no puedo juzgar objetivamente porque a mí me gustan todas, pero sí puedo comprobar cuál es la que suena más y ésta es una de ellas.

https://www.discogs.com/Celtas-Cortos-Cuentame-Un-Cuento/release/1069242

Resultaba paradójico que no tuviese videoclip, pero nunca es tarde si la dicha es buena y el mes pasado salió tan esperado trabajo que, aunque tiene detalles un tanto sorprendentes y decepcionantes, más que nada por las expectativas que me había creado, es muy bueno.

La canción se supone que es una carta enviada a una amiga en esa misma fecha en la que le estaría recordando los buenos ratos que pasaron unos años antes la pandilla de amigos. Posiblemente estaría recordando unos hechos que sucedieron en la primera mitad de los años 80.

No estoy en condiciones de decir en qué año se ambienta el vídeoclip, pero a mí me parece posterior a 1990; todo sería comprobar el modelo de teléfono que tiene la mujer, que lo desconozco y además no soy nada entendido en estas tecnologías. No obstante tengo la ligera sensación de que en aquel año este tipo de terminales eran lo que se solía llamar “ladrillos”. De todos modos demos por supuesto que efectivamente es de esa fecha.

Eso sí, los niños y sus modelos de bicicletas sí que parecen de finales de los 70 y principios de los 80, así como sus vestimentas. Varios de los comentarios que se hacen del vídeo apuntan a que les recuerda mucho a series de Netflix, a It. Sí, cierto, tiene algo de eso, pero no olvidemos que existía vida antes de todo ello y que hay muchos instantes similares en el cine de antes. Por ejemplo, a mí lo de las bicicletas me retrotrajo a ET, o también al cine destinado a un público adolescente donde primaba en valor de la amistad y el compañerismo como en los Goonies, algo que capta muy bien 20 de abril.

Los instantes mágicos del vídeo, para mí, se dan entre los segundos 30” y 40”, cuando pasan los niños en bicicleta y ella está de espaldas; una escena espectacular; y otro, hacia el final 5’08” cuando la brújula se orienta de la misma manera que aquella noche de unos años atrás.

Estoy de acuerdo con muchos de los comentarios que se hacen en los que se imaginaban chicos algo mayores, como de dieciocho o veinte años. A mí también me pasa lo mismo. Es más imaginaba un grupo bastante más numeroso, como de unas quince personas; porque siendo cuatro resulta un poco extraño aquello de “hoy no queda casi nadie de los de antes, y los que hay, han cambiado”; porque sacando al emisor y a la receptora, sólo quedarían otras dos personas. Entonces los casi nadie de los de antes ¿sería una sola persona? Si el grupo fuese más numeroso podríamos decir, que quedaban pocos (unas tres o cuatro personas más) y además cambiados.

Es una canción por la que no pasa el tiempo, salvo que ya casi no se escriben cartas, y las que se mandan son diferentes, pero el tema que trata es eterno; cómo cambia la vida al llegar a la edad adulta, la nostalgia de la adolescencia. Todas las generaciones, cada una con sus circunstancias, tienen la misma evolución. Así pasó un veinte de abril de mil novecientos noventa y así se sintió al ver el vídeo un veinte de abril de dos mil diecinueve.

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Un día en tu vida. Organización del discurso.


Es un ejercicio muy sencillo para practicar el idioma e idea para emplear un número variado de estructuras con las que el estudiante pueda lucir sus conocimientos. Incluso no teniendo un gran dominio de la lengua puede hacerse un discurso bastante bueno.

¿Qué tendría que tener en cuenta el alumno de español para elaborar su explicación?

Partes del día: Mañana, mediodía, tarde, noche.

Horas: recordamos la siguiente entrada. https://molanlasletras.wordpress.com/2018/03/21/las-horas-en-particular-los-minutos/

Comidas: desayuno, comida, cena. Otras: aperitivo, merienda, picoteo, tapas.

Acciones: levantarse – acostarse. Ducharse, lavarse, afeitarse, maquillarse (verbos con se). Ir a trabajar, entrar, salir, descansar. Desayunar, comer, merendar, cenar. Empezar, terminar, volver.

Ocio: hacer deporte, navegar por internet, pasear, leer, escuchar música.

Marcadores que se pueden utilizar: En primer lugar, primero, a continuación en segundo lugar, por último, finalmente. Antes, después, luego.

Con esto se dan una pautas para elaborar un discurso que puede realizarse de muchas maneras. Una de ellas podría ser la siguiente.

Me levanto a las… (hora), en primer lugar (me ducho / desayuno) a continuación (me visto), salgo de casa a las (hora) para trabajar. En el trabajo descanso (horas) para comer. Termino el trabajo a las (horas). Vuelvo a casa y después (navego por internet / salgo con amigos / hago deporte [ ir al gimnasio / correr / jugar al…] / leo…). Ceno a las (hora); antes de dormir… y finalmente me acuesto a las (hora).

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Preposición “a”.


El uso de las preposiciones es una de las mayores dificultades que nos encontramos en el aprendizaje de un idioma, incluso los propios nativos pueden tener problemas.

Vamos a repasar los usos de la preposición “a”:

ESPACIALES.

  • Indicando el término o el destino de un desplazamiento. Un ilustre ejemplo en español lo tenemos con un clásico de su música: Vuelvo a Granada, de Miguel Ríos.

  • Cuando hay una orientación. Andy y Lucas lo saben bien: mírame a la cara.

  • Para indicar un origen o un punto de partida, se pueden emplear de o desde en correlación con a (punto de llegada o destino). Nos vale el título de la película De aquí a la eternidad.

  • Después de un verbo de movimiento y siempre que a continuación vaya una subordinada; antes de esta puede ponerse la preposición a sustituyendo a para. (Viene a / para que le vea un médico de aquí).
  • En frases que definen una distancia, expresada en cualquier unidad que sirva para medirla, con respecto a un punto de referencia, que si está explicitado, lleva de. (A dos metros de ti).

  • En frases que definen localización de una escala. Como en la famosa canción de Olé Olé, Voy a mil.

TEMPORALES.

  • Complementos circunstanciales que indican la hora en que sucede algo: cenamos a las diez.
  • Frases en las que se sitúa un suceso en el tiempo.
  • Cuando se indica un límite de tiempo; puede alternar con hasta. (La tienda abre de 9 a 2).
  • Seguido de artículo determinado (si es masculino recordamos que contrae “al”) para indicar periodicidad (una vez al año no hace daño).

 

OTROS.

En expresiones fijas.

A carcajada limpia: riéndose mucho.

A escondidas: hacer algo de forma oculta.

A oscuras: sin luz.

Elaborado a partir de: Slager, Emile. Las preposiciones en español. Madrid. Castalia. 2010. Págs. 67 a 71.

 

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Genitivo.


Su función esencial es la de complemento del nombre. Aunque puede tener diversos valores.

  1. Genitivo posesivo.
    1. Con sustantivos puede indicar pertenencia, parentesco, autoría de una obra; domus fratris (la casa del hermano); Ciceronis oratio (el discurso de Cicerón).
    2. Con adjetivos que expresan una idea relacionada con la posesión (proprius, similis) y sus contrarios.
    3. Con verbos:
      1. Como predicado de SUM: domus est fratris (la casa es del hermano).
      2. Como predicativo de FIO: omnia quae mulieris fuerunt, viri fiunt… (todas las cosas que fueron de la mujer, llegan a ser del hombre)
      3. Con verbos “iudicandi” (juzgar, estimar…): hoc sapientis existimo (considero esto (propio) del sabio.
  2. Genitivo subjetivo y objetivo: con sustantivos abstractos verbales que representan el sujeto: fuga hostium (hostes fugiunt) (la fuga de los enemigos); o de objeto directo: oppugnatio oppidi (oppugnare oppidum) (el ataque a la plaza).
  3. Genitivo explicativo: desarrolla y precisa el contenido de un sustantivo de significado más amplio; urbs Romae (la ciudad de Roma); nomen amicitiae (el nombre “amistad”).
  4. Genitivo de cualidad: expresa características personales de un individuo; vir magnii ingenii (hombre de gran talento); magnitudes y cantidades; fossa pedum quindecim (fosa de quince pies).
  5. Genitivo partitivo: indica el todo del que se toma una parte; dimidium pradeae (la mitad del botín); quis vestrum? (¿Quién de vosotros?)
  6. Genitivo complemento de verbos y adjetivos.
    1. Verbos: de abundancia o privación; qui me complevit flagitii et forminidis (que me llenó de maldad y de temor); de recuerdo y de olvido; mei oblitus est (se ha olvidado de mí).
    2. Adjetivos: los que expresan participación y sus contrarios; homo particeps est orationis et cogitationis; los que indican deseo o afán; avidus gloriae; los que expresan conocimiento o costumbre (iuris consultus).
  7. Genitivo de referencia: con verbos judiciales (accusare, damnare, absolvere) insimulat avariciae (acusa de avaricia); verbos impersonales INTEREST, REFERT; omnium civium interest (interesa a todos los ciudadanos).

Elaborado a partir de: Segura Munguía, Santiago. Gramática latina. Bilbao, Deusto. 2012. Págs. 170 a 174.

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